Cuando mi perra murió [Beyond The Blue]



Texto: Godo de Medeiros

Fue como si el último y determinado de nuestros combatientes cayera abatido en la línea de fuego de este campo de batalla feroz que es la vida.

  

Sentí que todo lo vivido y lo soñado se caían a pedazos. Y por primera vez en muchos años me pregunté qué había hecho con mi tiempo todo este tiempo. ¿En dónde se me había escurrido como agua de lluvia en las sienes?


Nunca como entonces me pregunté a qué se viene al mundo más allá del llanto y de la risa, de la inconformidad y la costumbre.


Cuando mi perra murió, entendí cabalmente que lo que nos marca para siempre en la vida son las relaciones auténticas que las caracteriza la ausencia de egoísmo y de maldad.


Aquel mediodía del 16 de septiembre de 2022 comprendí que nada resultaba más perjudicial para las personas que aplacar sus reveses o desencantos, sus humillaciones o derrotas, haciéndose esclavizar por hábitos que infligen dolor y sufrimiento y que a la vez acaban lastimando a aquellos seres a quienes se quiere o con quienes se ha construido relaciones auténticas.


Nada es más agradable y sincero que el afecto de un animal. Y los perros, responsables sin duda alguna de que la humanidad haya descubierto el arte de la inteligencia y creado herramientas tan útiles como la criminología, la criminalística e incluso la victimología, son esos seres que cumplen funciones maravillosas en los humanos, apaciguando el temperamento y rebajando al mínimo los arrebatos de ira o de rencor, la envidia y la mala voluntad.


Aprendimos a querer a los perros porque su presencia genera en nosotros un hecho imperceptible a través del cual retrocedemos al periodo de nuestras vidas en que no hay recuerdos personales sino solamente testimonios de quienes nos vieron gatear o dar nuestros primeros pasos. Y, claro está, los amamos también porque al entrar en contacto con ellos nuestro cerebro libera las sustancias químicas que nos producen la armonía interior necesaria para sobrellevar las situaciones del día a día.


No obstante, la mentalidad capitalista, que a todo le busca una renta a como dé lugar, desfiguró los propósitos sanos que se edifican en las relaciones entre humanos y perros, convirtiendo el chantaje emocional en una industria altamente rentable, estimulando al mismo tiempo el consumo irreflexivo de alimentos y productos químico farmacéuticos, así como de un número indeterminado de cosas y servicios, lo que destruyó la pureza de la compañía y del afecto.

    

Luna —tal era su nombre— tuvo la generosidad de mostrarme un mundo del que lamentablemente pude tener conciencia plena hasta en los años finales de su existencia. Ese mundo de gestos sencillos con los que demostró que la voluntad hace posible la belleza, aunque lo bello, al final de cuentas, deviene hondamente triste. Aquel mundo desprovisto de maldad y falsedad con el que nos mostró que en la vitalidad como en la agonía, en la mocedad como en la vejez, lo verdaderamente conmovedor en todos los seres se halla en la determinación de distanciarse del brillo de su propia grandeza.


Cuando escuchamos la aspiración lenta y prolongada que trajo consigo la implacable certeza de que nunca más volveríamos a vernos, le agradecimos por las alegrías que nos dio y le pedimos que nos perdonara por aquello que dejamos de hacer o que hicimos mal.


Fue entonces en que recordé un singular gesto suyo una tarde en que Emmylou Harris y Patty Griffin irrumpían con Beyond The Blue en los minutos previos al desenlace de una película sobre las vicisitudes de una madre adolescente abandonada que estaban transmitiendo en la televisión.


No olvido aquel gesto ni aquella música, porque al mundo hemos llegado también para recordar. Y cuando recordamos con gratitud, la tristeza pesa menos.


Guatemala, septiembre 16 de 2024.



4 Comentarios

  1. Excelente definición, al que muchas veces sin estar de buen humor, siempre nos recibe meneando la cola de alegría, sin lluvia y con lluvia siempre pendiente de ti , dedicado a todos esos animales que estando en buenos o malos hogares nos llenan la vida, ahora respecto a la humanidad son otros díez centavos , que no terminaría de describir , mis respetos Godo y a seguir adelante

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  2. Saludos y abrazos Godo.

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  3. ¡Qué hermoso! El amor hacia los perros es una conexión única y profunda que muchos de nosotros podemos entender. Tus palabras logran capturar la lealtad y la alegría que estos maravillosos compañeros traen a nuestras vidas. Me encanta cómo logras transmitir no solo la felicidad que generan, sino también las lecciones de amor incondicional que nos enseñan. Sigue escribiendo sobre esta relación mágica, ya que tus relatos seguro resonarán en el corazón de muchos amantes de los perros. ¡Gracias por compartir esa pasión tan especial! Saludos cordiales

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  4. ¡Qué hermoso! El amor hacia los perros es una conexión única y profunda que muchos de nosotros podemos entender. Tus palabras logran capturar la lealtad y la alegría que estos maravillosos compañeros traen a nuestras vidas ¡Gracias por compartir esa pasión tan especial!
    Saludos Cordiales

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