¡Uníos, pueblos del mundo, contra el terrorismo israelí!


 Texto: Godo de Medeiros | Ilustración WildPress: RRSS

Benjamín Netanyahu decidió ocupar en definitiva la Franja de Gaza con el visto bueno de Donald Trump. En un lenguaje sin rodeos, esto quiere decir que se robará por la fuerza y con total impunidad aquella porción de Palestina. Para lograrlo, no cabe duda que fue él quien dio instrucciones y armas a Hamas para que secuestrara a un grupo de ciudadanos israelíes con tal de tener la excusa perfecta y ejecutar el exterminio de palestinos exactamente igual a como lo hizo Adolf Hitler con los judíos bolcheviques en los campos de concentración nazis.


Para tener éxito en sus terroríficos planes a partir del 7 de octubre de 2023, Netanyahu convenció a los gobiernos de Occidente, liderados por Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, de que lo apoyaran con armamento sofisticado y medios de comunicación masiva para imponer la narrativa de que "Israel es víctima de una organización terrorista que ha tomado rehenes a los que hay que rescatar a cualquier precio". 


¿En serio creerá la gente que a Netanyahu le han importado los rehenes?


Conforme se han desarrollado los acontecimientos, en el mundo crece la sospecha de que Netanyahu sabía y sabe exactamente en dónde están los rehenes y quiénes los tienen, pero le conviene mentir a sus familiares y al mundo para mantener el apoyo financiero y el suministro de armas de sus patrocinadores, entre los que se cuentan, vergonzosamente, los propios países árabes coludidos con los sionistas genocidas por intereses económicos, comerciales y financieros.


Por otra parte, y desafortunadamente, la mayoría de periodistas de las grandes corporaciones mediáticas abandonaron a miles de sus colegas que valerosamente han desafiado las mentiras y la manipulación contando las cosas tal y como son, aunque por ello centenares o tal vez millares han sido asesinados por los genocidas en la Franja de Gaza y Cisjordania.


Merecen todo nuestro respeto y reconocimiento los periodistas que anteponiendo la ética han logrado filtrar información documentada con la cual podemos arribar a las siguientes conclusiones: 1) La toma de rehenes fue consensuada por Benjamín Netanyahu y el alto mando de Hamas, al que liquidó hace varios meses, siendo el último de ellos Yahya Sinwar; 2) sin su dirigencia, los mandos medios claudicaron y el grupo quedó reducido a menos de 100 hombres armados con pertrechos facilitados con la aquiescencia de Netanyahu; 3) la mayoría de rehenes que murieron fueron víctimas de los bombardeos ordenados por Netanyahu; 4) los rehenes que quedan vivos son el oxígeno de Netanyahu y la última coartada para salvarse de un juicio por genocidio y crímenes de lesa humanidad que incluyen: a) exterminio oficialmente contabilizado de al menos 70,000 palestinos, entre ellos 30,000 mujeres y 22,000 niños y niñas; b) suministro de armas al "enemigo" para justificar bombardeos indiscriminados contra población civil desarmada; c) corte del suministro de agua potable en la Franja de Gaza para crear una epidemia sanitaria; d) prohibir a la población sobreviviente acercarse al mar para pescar como último recurso de sobrevivencia y prohibir sumergirse en las aguas cuando las temperaturas extremas son insoportables; e) provocar una hambruna que ha cobrado miles de víctimas por inanición y usar la supuesta "entrega de ayuda humanitaria" para que sus tropas se diviertan disparando a los hambrientos cuando se acercan rogando por comida.


La lista sigue, pero es necesario tomar un respiro ante el inventario de tanta maldad llevada a cabo por un individuo perverso, criminal y mentiroso como Benjamín Netanyahu, quien atacó a Irán con la sola intención de inmiscuir a Estados Unidos en un conflicto que usó astutamente para recibir más dinero y armas con tal de mejorar su arsenal y sus sistemas de defensa mientras concluye su primer objetivo: Eliminar al pueblo palestino y ocupar sus tierras (luego irá tras los territorios de Yemen, Siria, Líbano, Irak e Irán).


Su gran habilidad para corromper empresarios, políticos y dueños de medios de comunicación en Estados Unidos, Europa y Reino Unido, principalmente, ha hecho que todavía haya estúpidos en el mundo que creen que el genocidio y la destrucción con bombas y misiles de casi la totalidad de la infraestructura de la Franja de Gaza y las incursiones sanguinarias con fines de apropiación de tierras por parte de colonos israelíes en Cisjordania no son terrorismo y que quienes rechazamos esas prácticas criminales lo hacemos porque somos antisemitas. Así de fácil: ¡Quien se oponga a los actos terroristas de Netanyahu es antisemita!


Si Netanyahu se sale con la suya y se apodera de Palestina habrá probado que nadie en el mundo será capaz de ponerle freno al exterminio de cualquier pueblo en nombre del expansionismo israelí. Será como glorificar el genocidio y validar cualquier invasión. Será como resucitar a Hitler e imponer la supremacía racial y el terrorismo como prácticas culturales legalmente aceptadas.   

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