Texto: Godo de Medeiros | Imagen: Emilie Gomis
Cuando en 1973 combatió con éxito a los egipcios en la batalla de Yom Kipur, no era todavía para él una prioridad el negocio de la guerra sino hasta después de 1976, tras la muerte de uno de sus hermanos en una operación de rescate de rehenes israelíes en poder de supuestos palestinos.
La pérdida de su hermano lo haría abandonar años más tarde un futuro prometedor como académico y hombre de negocios formado en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y en la también prestigiosa universidad de Harvard, en Estados Unidos, de acuerdo con información de la BBC News.
A su regreso a Israel, a finales de los años setenta, se inmiscuyó en actividades de inteligencia y en la política, logrando en poco tiempo representar a Israel ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Pero es a partir de 1988 en que se involucra a tiempo completo en la política con el partido Likud, de extrema derecha, y en menos de diez años, en 1996, se convierte en primer ministro a raíz del crimen cometido contra Isaac Rabin, quien había alcanzado un acuerdo de paz con el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasser Arafat.
Conocedor de las técnicas y herramientas de las que echa mano la inteligencia para alcanzar las metas, Benjamín Netanyahu diseñó un plan para desacreditar al primer ministro Rabin entre 1993 y 1995 (el año de su asesinato), de tal suerte que exacerbó el fanatismo que finalmente acabó con la vida de aquel hombre que pudo haber resuelto en definitiva el conflicto palestino-israelí.
Años atrás, en 1987, Netanyahu habría participado en la construcción del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), pensando estratégicamente en debilitar y eventualmente aniquilar, como finalmente ocurrió, a la facción político-militar de la OLP, Al-Fatah, creada por Arafat en 1958 para enfrentar las embestidas expansionistas del sionismo israelí en Cisjordania y en la Franja de Gaza.
Hamas no solamente sería útil a los propósitos de Netanyahu contra la OLP y Al-Fatah sino a la vez le daría argumentos o excusas frente a Estados Unidos para captar anualmente unos US$20 mil millones en ayuda militar para mantener una guerra que en realidad no es tal sino un genocidio y un descarado robo de tierras mediante métodos violentos.
Cada vez que se produce alguna amenaza o ataque contra el territorio palestino ocupado por Israel, Netanyahu lo celebra a sabiendas de que ello justificará cualquier exceso de sus fuerzas armadas y hará fluir las ayudas económicas de Estados Unidos, Reino Unido y un buen número de países árabes aliados del primer ministro en el negocio de armas y recursos energéticos.
No hay en el planeta un hombre más audaz y mejor preparado para el negocio de la guerra como Benjamín Netanyahu. Su habilidad convirtió a Elon Musk, el hombre más rico del mundo, en un agente crucial al servicio de Israel para aniquilar a la dirigencia de Hamas y Hezbollah, así como para debilitar y someter a los gobiernos de Irán, Líbano, Siria y Yemen.
En declaraciones al medio de comunicación independiente Contexto y Acción en noviembre pasado, el historiador israelí Adam Raz señala a Netanyahu de respaldar a Hamas y de mantener un estado de conflicto sin fin en los territorios palestinos.
"La prioridad de Netanyahu no es mantener la seguridad en Israel, sino impedir que se dé cualquier ocasión real de resolver el conflicto entre Israel y Palestina por medio de la división de la tierra, el final de la ocupación o una solución de dos Estados", sostiene el autor de El camino al 7 de octubre: Benjamín Netanyahu, la producción del eterno conflicto y la degradación moral de Israel.
En su conversación con Contexto y Acción, Raz admite que su libro es "la historia de la relación entre Netanyahu y (Yahya) Sinwar. Intento entender la motivación de los dos actores más importantes de esta tragedia, que han tenido a sus sociedades sujetas del cuello".
Según el académico, Qatar habría comenzado a transferir dinero a Hamas en 2012, pero a partir de 2018, "Netanyahu convenció a su Consejo de Ministros de que aprobara transferencias (...) en metálico. Después de eso, un coche que transportaba maletines llenos con casi 30 millones de dólares en efectivo pasaría por el cruce de Rafah (sur de Gaza fronteriza con Egipto) todos los meses desde el verano de 2018 hasta octubre de 2023".
Datos de la BBC News dan cuenta de que entre octubre de 2023 y enero de 2025, unos 64,000 palestinos han sido asesinados por Israel contra 1,200 de sus soldados en 446 días. Por su parte, France 24 reportaba el 16 de enero que Israel habría matado a 46,707 palestinos, en tanto que el número de heridos sumaba unos 110,265. Estas cifras sobre el genocidio en la Franja de Gaza son conservadoras, según fuentes alternas que sugieren que podría haber casi el doble de víctimas sepultadas bajos los escombros causados por los incesantes bombardeos israelíes.
Pese a que ayer cobró vigencia un acuerdo parcial de cese el fuego, el propio Benjamín Netanyahu ha dicho que en cualquier momento puede reanudar los ataques contra la población palestina, incluso con mayor vigor y con métodos más sofisticados.
Y hay que creerle, puesto que es el hombre con el poder de decisión militar más grande del mundo. Ya antes quitó del camino al primer ministro Isaac Rabin, dividió a la OLP y se deshizo de Yasser Arafat; quitó del sendero a otro primer ministro israelí, Ariel Sharon, y creó Hamas para destruir a Al-Fatha, el brazo beligerante de la OLP. Con la dirigencia de Hamas hizo un acuerdo y luego los traicionó y los mató a todos. El último fue precisamente Yahya Sinwar.
Para Jeffrey Sachs, profesor y economista estadounidense de origen judío, "Israel está usando a Estados Unidos como si nuestras fuerzas armadas estuvieran en sus manos, lo que en efecto es cierto. Considero a Netanyahu como nuestro presidente más grande y desastroso del siglo XXI, porque dirigió la política exterior durante 20 años y nos costó billones de dólares" (cita tomada de Going Underground TV).
En el propio seno del parlamento de Israel, uno de sus más fieles devotos y aliados lo increpó a gritos la semana pasada: "¡Benjamín Netanyahu! ¿Cuál es tu visión? Hay 17,385 bebés en Gaza que tu sistema ha asesinado; de ellos, 825 son menores de un año. Hay 35, 055 bebés huérfanos en Gaza. La sangre de todos ellos te perseguirá. Y todavía en tu descaro te preguntas cómo te acusan en la Corte Penal Internacional. Durante más de 30 años has sido un asesino en serie de la paz".

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