Los cuatro enemigos del Gobierno

 



Texto: Godo de Medeiros | Ilustración: hoclagioi.edu.vn

Tras el acierto de política exterior en apoyo a Palestina y el desliz de la comparecencia ante el nuevo gobierno corruptor de Taiwán, la administración de Bernardo Arévalo se halla ahora asediada por cuatro enemigos públicos con los que tendrá que librar una enconada batalla si persiste en mantener firme sus principios de decencia, honestidad, transparencia y buena voluntad que hasta el día de hoy han caracterizado su gestión.


Haber ofrecido "cerrar los chorros" de la corrupción en el sistema de adquisición de bienes y servicios en las instituciones del Estado, mejorar la calidad de los servicios de salud y educación y transparentar el quehacer de la burocracia le ha significado al mandatario la peor de las resistencias de los sectores empresarial, político y sindical que se niegan a vivir sin los beneficios económicos del latrocinio.


De ahí el hostigamiento constante de estos cuatro grupos que probablemente actúen coludidos o por separado, según nuestra percepción basada en una observación serena de los acontecimientos que se vienen desarrollando en Guatemala desde el 26 de junio de 2023.


Veamos.


El primer actor lo integran carteles transnacionales que parecen tener bajo su administración las decisiones políticas del Organismo Judicial (OJ), la Corte de Constitucionalidad (CC) y el Ministerio Público (MP), a juzgar por las acciones ejecutadas por estas instituciones en un intento por anular las elecciones generales, al cancelar de manera ilegal la personalidad jurídica del Movimiento Semilla y traerse abajo la presidencia de la Junta Directiva del Organismo Legislativo que legal y legítimamente obtuvo la bancada de aquel partido político.


Dichas acciones sugieren que estos grupos externos recibieron la promesa de alguna estructura nacional con poder dentro y fuera del Estado de que las elecciones generales las ganaría un partido que no pondría en riesgo sus negocios en el país, de tal suerte que, al resultar Semilla como ganador, aquellos habrían dicho a sus socios en Guatemala: "A nosotros nos vale madres si el que ganó es Perico de los Palotes. Lo que nosotros queremos es que no nos vayan a venir a joder los negocios, porque para eso les dimos bastante lana a ustedes y ustedes nos ofrecieron esto y aquello. Así que si el día de mañana alguien del gobierno se interpone en nuestro camino para fregarnos, nosotros vamos a venir por ustedes, ¿me oye bien?".


Así las cosas, este escenario hipotético explicaría la angustia de ciertos funcionarios por traerse abajo el proceso electoral. Pero al no lograrlo a su debido tiempo con un plan A y uno B, han tirado de la imaginación y ahora estarían resignados a que Donald Trump regrese a la Casa Blanca y que Benjamín Netanyahu logre apropiarse de las tierras de la Franja de Gaza.


Un segundo grupo estaría integrado por criminales de oficio que literalmente le están prendiendo fuego al país con el objetivo de desesperar al Gobierno y acorralarlo financieramente, pero también para liberar territorios que más adelante pueden servir para masificar el cultivo de hoja de coca. Paralelamente, hay una intención deliberada de poner a la población en contra de las autoridades por medio de un inclemente e injustificado aumento en los precios de los productos de consumo básico (legumbres, cereales, frutas y verduras) que, curiosamente, se puso en marcha el 21 de agosto del año pasado, cuando ya estaba claro que Bernardo Arévalo y Karin Herrera habían vencido en el balotaje.


Este juego macabro del incremento a los precios de los alimentos tiene un par de coartadas, desgraciadamente, que hacen que parezca lógico o normal ante los ojos de una población mentalmente perezosa que no hace nada por informarse bien ni mucho menos enfrentar los abusos con estoicismo negándose a comprar en lo que sea posible o denunciando las malas prácticas por lo menos en las redes sociales.


Un siguiente enemigo público del Gobierno lo integran los "constitucionalistas", los "fiscalizadores" y los "sionistas", quienes de repente se han vuelto diligentes "dando consejos" para enfrentar la embestida de la guerra legal, pero sin desvelar el santo ni el milagro, lo que indicaría que solo persiguen algún privilegio o que los tomen en cuenta en alguna dependencia para tener de donde hacerse una plataforma para las próximas elecciones, tal y como lo está haciendo los "fiscalizadores" y "sionistas", con claros intereses de favorecer los negocios de constructoras y farmacéuticas, principalmente, que desde ya los estarían financiando para las siguientes elecciones generales.


Y el cuarto grupo sería el integrado por los cazadores de negocios y plazas fantasma, que ante la amargura de no ser tomados en cuenta para un puesto se dedican de buena gana a servir de altoparlantes de la fanaticada ultraderechista guatemalteca responsable de la desinformación y de la masificación de prejuicios y mensajes de odio de los que paradójicamente se han hecho eco grupos populares, sindicales y comunitarios que están contribuyendo a fomentar la desesperación de un pueblo que sin ninguna mala fe desearía ver a la policía sacando del pescuezo a la fiscal general y a los magistrados judiciales y constitucionales, sin detenerse a pensar que lo actuado hasta ahora por Bernardo Arévalo en lo que respecta al tema de la recuperación de las instituciones del Estado cooptadas por los carteles transnacionales está apegado a la ley y es tal vez el mejor ejemplo de estadista que tenemos desde que su señor padre y luego Jacobo Arbenz gobernaron Guatemala. 


Este grupo abigarrado hace mal en fomentar la desesperación y la desesperanza. Y peor todavía cuando su reproche principal al gobierno de Bernardo Arévalo es haber "defendido la democracia en las calles" para que aquel pudiera tomar posesión, puesto que si uno tomó la decisión de oponerse a los intentos antidemocráticos de anular las elecciones e impedir la toma de posesión del binomio presidencial, debió hacerlo por genuino patriotismo y no para que Arévalo nos diera las gracias o nos pagara con un empleo.

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente